Dermatoscopia

UNIDAD DE MICROSCOPÍA DE EPILUMINISCENCIA 

Clásicamente los pacientes con lesiones  pigmentadas, múltiples lunares o manchas sospechosas en la piel se han explorado mediante lupas de aumento convencionales. Actualmente la dermatoscopia o epiluminiscencia microscópica, técnica de reciente y progresiva implantación en Dermatología, permite ver los lunares y otras lesiones sospechosas de forma más precisa y detallada.

Revisar y controlar los lunares, manchas pigmentadas, efélides (pecas) y lentigos de la piel es importante para poder detectar de forma precoz la aparición de un melanoma maligno cutáneo

Melanoma maligno

El melanoma maligno es un tipo de cáncer de piel con capacidad de producir metástasis y por tanto capaz de poner en peligro la vida del paciente.

Las personas con mayor riesgo de padecer un melanoma maligno son aquellas de piel clara, ojos claros, que tienen múltiples lunares o que tengan antecedentes de quemaduras solares en la infancia-adolescencia. También los familiares de pacientes con melanoma maligno son personas de mayor riesgo.

Mediante las imágenes que obtenemos por dermatoscopia o epiluminiscencia microscópica podemos realizar un estudio no sólo de la forma, tamaño y color del lunar, sino obtener otros datos como:

  • Características del retículo pigmentado
  • Ver zonas de desestructuración
  • Visión de pseudópodos y extensiones radiales
  • Visualización y distribución de globos pardos, puntos negros…
  • Visualización y distribución de estructuras vasculares
  • Existencia de áreas de regresión…etc.

Los datos que facilitan la dermatoscopia o epiluminiscencia microscópica no son apreciables a simple vista ni con las lupas de aumento convencionales. La técnica es indolora para el paciente y nos permite valorar si una lesión cutánea o un lunar es o no sospechoso sin realizar extirpaciones innecesarias.

Un buen control de los lunares y de otras lesiones cutáneas sospechosas junto con una fotoprotección solar adecuada son los pilares básicos que todos debemos seguir para una prevención y diagnóstico precoz de un posible melanoma maligno y otros cánceres de piel.

Igualmente las lesiones sospechosas de tratarse de un cáncer cutáneo no melanoma se deben valorar, mediante la dermatoscopia para aclarar el diagnóstico, precisar los límites y diferenciarlas de lesiones benignas.