Sarna

La sarna humana casi siempre se transmite por el contacto estrecho con otra persona; con un niño, un amigo o un pariente. El ácaro hembra hace un túnel en la capa de la piel, deposita sus huevos y segrega toxinas que causan reacciones alérgicas. Las larvas, o los ácaros recién nacidos, salen de los huevos y excavan túneles en las capas externas de la piel donde se convierten en ácaros adultos.

El síntoma inicial y más común de la sarna es el prurito, que ocurre especialmente durante la noche.

Cómo se cura la sarna

La sarna se trata rápida y fácilmente con fármacos de prescripción:

Antes de ir a la cama, aplíquese una crema con permetrina al 5% en todo el cuerpo, y lávese a la mañana siguiente. Los dermatólogos recomiendan que se aplique la crema cuando la piel está fresca y seca, cubriendo todo el cuerpo (incluyendo las palmas de las manos, debajo de las uñas, las plantas de los pies y la ingle), y se la deje actuar durante 8 a 14 horas. Se recomienda una segunda aplicación, una semana después. El único efecto secundario que se ha reportado con respecto a la crema con permetrina al 5%, es una sensación de ardor y picazón leve y temporal. Las lesiones sanan dentro de las cuatro semanas de comenzado el tratamiento. Si el paciente continúa teniendo problemas, es posible que se esté volviendo a infectar y que requiera una nueva evaluación y un tratamiento más completo por parte de un dermatólogo. 

Otro tratamiento efectivo se logra mediante una loción que contenga lindano al 1%. Se aplica por la noche y se lava en la mañana. Puede volver a aplicarse una semana más tarde. El lindano  no debe usarse en los bebés, los niños pequeños, las mujeres embarazadas o en período de lactancia, y en personas con epilepsia u otras enfermedades neurológicas. 

En los bebés, se puede usar un ungüento de azufre al 10% y crema de crotamitón. Se podrán prescribir antihistamínicos para aliviar la picazón, que puede durar semanas, aún después de que la sarna desaparezca.

La ivermectina es una medicina oral que puede prescribirse para ciertos casos de sarna, especialmente para aquellos difíciles de tratar, como los de la variante costrosa. No debe usarse en los bebés o en las mujeres embarazadas